Este fue el trabajo de Plan de Lectura sobre el Libro ¿Cómo llegar a la fe?, un escrito excelente acerca de la nueva evangelización, he aquí el resumen:
CAPITULO I: LA PRAXIS VIGENTE:
DESCRIPCIÓN E INTERPRETACIÓN MIRADA
LOCAL Y GLOBAL
Re-evangelización de los “cristianos
paganos”.
El evangelizar es
anunciar a través del kerigma el mismo Jesucristo, al cual Dios Padre entregó a
la muerte, para salvar la humanidad. Él vino a predicarnos la justicia la paz y
la caridad a través del Reino que Dios quiere instaurar en la tierra entregando
su vida en un acto de salvación del hombre y que a la vez trasciende en el
mundo. Pero para hablar de volver a anunciar ese kerigma a los cristianos
paganos tenemos que usar el término “re-evangelización”[1]. Re-evangelizar es
volver a tocar el corazón de los cristianos que al no encontrarle un sentido,
una novedad al cristianismo, simplemente entran en un mundo paganizado, donde
la religión se convierte en algo meramente social y cultural. Hay que volver al
primer anuncio a estos cristianos, que aun siendo bautizados, se les debe
predicar que su vida con Cristo, como centro, tiene sentido y para esto hay que
fundamentar bases pastorales y catequéticas para llevar a un verdadero proceso
de conversión (catecumenado) que exige fe y transcendencia hacia Cristo. Esta
tarea evangelizadora es algo complejo[2],
porque hay que ejercer una verdadera acción pastoral. Los paganos son los que
reciben el mensaje primero, esta es la misión “Ad gentes” de la iglesia; para esta re-Evangelización se debe
pensar en los cristianos bautizados paganos que viven su fe de una manera
sociológica, sin un compromiso real, con incredulidad. A estas personas la Evangelii Nuntiandi los llama “no
cristianos”, “bautizados no practicantes… “gentes que viven en cristiano, pero
según principios no cristianos”[3].
La Cathequesi Tradendae los llama
personas “sociológicamente cristianas”; La solución a este problema es la
misión “a los paganos” y otra re-evangelizar países cristianos que son
“verdaderas tierras de misión”[4].
El objetivo de la evangelización es la conversión del hombre y la adhesión al
Reino de Dios, para que haya una transformación del hombre viejo al nuevo y la
de re-evangelización es generar motivaciones libres y auténticas para la verdadera adhesión a
Cristo y su evangelio. En la sociedad actual, pluralista y secularizada, se
establece la diferencia entre lo social y lo religioso. Estamos en una sociedad
donde predomina la tecno-ciencia y la economía, y hoy en día los medios de
comunicación social hacen verdaderos estragos a la sociedad interesándoles nada
más el dinero y el poder. Para volver a dar significación al kerigma
evangélico, las conferencias de
Medellín, Puebla y Aparecida dieron su punto de vista: Medellín dice que
la proclamación del evangelio debe ser una fuerza liberadora para los pueblos
de América Latina oprimidos; Puebla asumió el significado de su antecesor,
uniéndolo a una iglesia en comunión que luchaba por la dignidad humana y la
opción preferencial por los pobres; y, Aparecida habla de un mandato misionero
que Jesús hace a sus discípulos, asumido por la Iglesia Latinoamericana del
siglo XXI. La Iglesia en Aparecida se
siente exigida a proclamar el Evangelio de la vida desde todos los areópagos[5] modernos
(A. 390). Las conclusiones pastorales que se emanan son:
·
La Iglesia debe asumir una actitud
misionera frente a la sociedad actual, sirviendo de “frontera” en este mundo
neopagano y secularizado.
·
La formación de la personalidad
cristiana comprometida y apostólica sirviendo a la luz del Evangelio (Identidad
Apostólica).
·
Purificar y dinamizar las motivaciones
de los bautizados alejados, indiferentes o paganos.
·
Re-evangelización en el sentido, de
presentar el evangelio como fuente de liberación y personalización de los problemas que enfrenta la gente, en
determinados contextos históricos.
Creer en un mundo
pluralista:
El contexto
sociocultural de la misión evangelizadora.
Europa hoy en día
se ha convertido en una sociedad pluralista, donde otras religiones como el
islam han llegado a tener una presencia importante, mientras que el
cristianismo atraviesa por una crisis muy profunda. Muchas familias
tradicionalmente cristianas se han alejado de la fe que recibieron de sus
ancestros. Con esta problemática es necesario hacer un análisis de la situación
sociocultural en la cual nos encontramos, el progreso acelerado de nuestra
sociedad y las dificultades en el plano de la fe. Para esto es necesario poner
en evidencia una espiritualidad pastoral, enlazándola con el análisis de la
realidad sociocultural a la luz de la reflexión teológica. Pero nos haríamos
una pregunta en cuanto a Europa ¿Por qué los europeos ponen resistencia a la fe
cristiana? La primera resistencia es un Dios indecidible, al cual quieren
comprobar su existencia a través de la
razón y la ciencia, y llegan hasta el punto de no negar a Dios pero tampoco hay
la necesidad de Él, esto conduce a un ateísmo práctico. El segundo caso es
llegar a una fe extremista, a un fanatismo religioso, donde se toma la figura
de Dios como superhéroe. Un Dios insoportable que simplemente por experiencias
religiosas negativas en lo referente a la Iglesia a través de la historia, hay
un tipo de resentimiento. Estas resistencias
dan origen a falsas representaciones de Dios y a través de estas
actitudes el individuo va tomando y adaptando cual o tal actitud, esto conlleva
a que no constituye un factor favorable a la transmisión de la fe y su
maduración. San Pablo en el ágora de Atenas dice: “En realidad, Dios no esta
lejos de cada uno de nosotros”[6].
Esta es una afirmación de fe que podemos mantener hoy. Dios no esta jamás lejos
del hombre y el hombre siempre es capaz de Dios. Homo, capax Dei.
CAPITULO II: LAS METAS A LARGO PLAZO: PROSPECTIVA
CREATIVA
La iniciación al bautismo y la
reiniciación a la fe en el Vaticano II.
La palabra iniciación, no se refiere simplemente a
aprender conceptos como quien aprende una lección, se trata también de hacer
parte de un grupo humano y dar todo de si para el beneficio común. En lo
referente a los sacramentos, hay un camino de iniciación a través del Bautismo,
Confirmación y Eucaristía, que por si mismos no producen la iniciación sino que
es un sello que la confirma, pero hay problemas en cuanto a la iniciación en la
fe. El fenómeno del neo-paganismo invade a esta sociedad simplemente con ritos
formales y sociales y nada de experiencia pastoral, y ya con estos desajustes,
tendremos que hablar de procesos de re-iniciación
en este mundo pagano para que, esta opción implique el comprometernos con
problemas reales del mundo –pobreza, opresión, deshumanización…-. Tiene que
haber una verdadera vivencia cristiana o para que celebramos los sacramentos.
El Concilio Vaticano II a través de su decreto “Ad Gentes” dice: “La evangelización suscita una conversión
<global inicial>, que necesita ser profundizada antes del bautismo”[7], y
para esto esta el proceso catecumenal para ese conocimiento de Cristo y su
revelación Divina y para esto la Iglesia publica el OICA (Rito de Iniciación
Cristiana para Adultos) donde la relación fe/sacramentos se realiza en un
itinerario espiritual en el que el hombre se entrega progresivamente a Dios en
la fe, don que será consagrado por obra del sacramento. Este documento se
presta a repensar toda la pastoral de reiniciación de adultos y jóvenes a la vivencia de la fe autentica, de la fe
cristiana. La iniciación desde Aparecida lo habla en cinco etepas: KERIGMA
(conocimiento de Jesucristo y aprendizaje de su enseñanza); CONVERSIÓN (creer
en el por la acción del Espíritu Santo); DISCIPULADO (Madurar en el
conocimiento y amor a Jesús Maestro; COMUNIDAD (comunidad de vida, hacer una
unión para la salvación); y la MISIÓN (compartir con otros la alegría de ser
enviado, de ir al mundo a anunciar a Jesucristo Camino, Verdad y Vida).
De una teología de
la gracia A una espiritualidad para la misión.
Hay que dejarnos
amar por Dios y su bondad, dejarnos seducir por ese amor ardiente, dejarnos
revestir de su gracia. Como cristianos, somos testigos del poder salvífico, la
fe cristiana no es el único camino para engendrar a la humanidad a la vida
divina, pero hay que tener testimonio de fe y sacramentos. Por eso hay que
“Fijar nuestra mirada y nuestro corazón a Dios nuestro creador, infinitamente
bueno, de una bondad sin medida…”[8];
Dios creador y salvador está a la obra en el mundo sin nosotros, con nosotros y
más allá de nosotros. En este sentido la obra de Dios desborda completamente el
anuncio del evangelio y la propagación de la fe, haciendo así una verdadera
obra evangelizadora con un buen espíritu de discipulado misionero.
CAPITULO
III: EL CAMINO A RECORRER: ESTRATEGIAS
Hacia una pastoral misionera. Un
dispositivo en tres tiempos.
Esta pastoral
misionera la debemos llevar a un encuadramiento, que pone por obra, un “plan”;
y que se elabora por los responsables de la pastoral y se ha de ejecutar sobre un terreno y esto
es muy diferente a una pastoral de
engendramiento que requiere de una organización que se denomina “dispositivo”
en lugar de plan. Bueno, de hecho lo que nace es siempre diferente de lo que
engendra, por eso, la fe de un nuevo creyente es siempre una sorpresa y no el fruto de nuestros esfuerzos.
Para esta situación se propone un dispositivo pastoral en tres tiempos:
1
|
Humanización
en el Espíritu del evangelio
|
(Pastoral
de la figuración)
|
2
|
Anuncio
del Evangelio y proposición de la fe
|
(Pastoral
del desvelamiento de figuras)
|
3
|
Acompañamiento
del despertar a la fe y su maduración
|
(Pastoral
de la transfiguración).
|
En primer lugar, se
trata de participar en la génesis del hombre, de humanizar el mundo según los
valores del evangelio. En segundo tiempo, el anuncio explicito del Evangelio va
a injertarse sobre la base de esa humanización y finalmente viene un tercer
tiempo en el que se da el acompañamiento de quienes se han dejado cuestionar
por el mensaje del evangelio y están creciendo en la fe. Estos tres tiempos son
autónomos, cada uno se constituye, por sí mismo, en un fin y esto permite una
lógica de “gracia por gracia” que permite que nuestro gozo sea perdurable.
La cuestión de Dios
en el contexto de la nueva evangelización.
El documento de los
lineamientos del sínodo de los obispos convocado por el Papa Benedicto XVI, las
preguntas giran en torno a la trasmisión de la fe, su crisis y su solicitud de
nuevas formas de hacerlo. A ello se suma la profunda preocupación por la
calidad y existencia del sujeto evangelizador: la comunidad cristiana, lo cual
nos lleva a preocuparnos por asumir con más rigor y seriedad los problemas del
primer anuncio y de la iniciación cristiana. Esta nueva evangelización no es
una reduplicación de la primera, sino que consiste en el coraje de atreverse a
transitar por nuevos senderos, frente a las nuevas condiciones en las cuales la
Iglesia esta llamada a vivir hoy el anuncio del evangelio, para esto, colocando
a Jesucristo, como centro, el encuentro con Él, que da el Espíritu Santo y las
energías para un anuncio y una proclamación del Evangelio a través de nuevos
caminos, capaces de hablar a las culturas contemporáneas. Para esto hay que
tener en cuenta el lema de Tertuliano de la Iglesia primitiva: “cristiano no se
nace, se hace”. La iglesia para lograr esta nueva evangelización deber estar
centrada en Dios y la fe, para que la gente no caiga en una actitud de
indiferencia.
APLICACIÓN PASTORAL
La re-iniciación
pastoral, discipular y misionera de las
Familias cristianas desde Aparecida.
PROBLEMÁTICA:
Ø
Perdida de valores cristianos en las
Familias.
Ø
Rechazo de las familias postmodernas a
la fe y las costumbres cristianas.
Ø
Subvaloración de la familia en la
sociedad.
PROCESOS:
Desde la iniciación cristiana en Aparecida: Proceso de seguimiento
1. KERIGMA:
Ø
Llegar a re-evangelizar a las
familias, incluyéndolas en procesos de experiencia pastoral con niñez,
juventud, parejas y parroquia.
2. CONVERSIÓN:
Ø
Ejercicios espirituales y convivencias
para la niñez y la juventud.
Ø
Retiros espirituales matrimoniales
para las parejas.
Ø
Encuentros de familias para la
verdadera experiencia de Iglesia.
3. DISCIPULADO:
Ø
Formación Catequética-Pastoral pre
sacramental de la Confesión, Confirmación y Eucaristía.
Ø Constitución
de Apostolado Matrimonial para la verdadera experiencia de familia cristiana.
Ø Formación
desde las fuentes, en cuanto a los inicios de la fe: de los padres hacia los
hijos.
4. COMUNIDAD:
Ø Vivencia
del Sacramento de la Eucaristía como familia (Iglesias domésticas).
Ø Incentivar
a las Familias en el ardor misionero de anunciar a Cristo en su contexto.
Ø Asambleas
de Pastoral Familiar por parroquias, vicarias o a nivel diocesano.
5. MISIÓN:
Ø Implementar
en la familia la Misión permanente.
Ø Formar
con Escuelas de discipulado misionero.
Ø Testimonio
de vida de la familia.
Ø Anuncio
de Cristo mismo desde el seno del hogar.
¿CÓMO HACERLO?
A través de esta
acción pastoral procesual con el Kerigma, Conversión, Discipulado, Comunidad y
Misión, se pretende la verdadera Reiniciación cristiana de la familia, como lo
explica el organigrama:
Ø Si
se educa y se re-evangeliza desde la familia podremos solucionar y disminuir
tanto neo paganismo.
Ø Familias
como pequeñas Comunidades Eclesiales por el Reino (CER’s)
Ø La
familia se debe formar cristianamente de generación en generación.
[1] Volver a evangelizar a los cristianos
paganos. Conferencia de Medellín, 1968
[2]
Cf. Evangelii Nuntiandi N. 17
[3]
Ibid. N. 28
[4]
Cf. Redemptoris Missio N. 32
[5]
Expresión de Juan Pablo II en “Redeptoris
Missio”
[6]
Cf. Hch. 17, 27
[7]
Ibid. N. 13
[8]
PABLO VI. Discurso de clausura del
Concilio Vaticano II, 7 de diciembre de 1965.

excelente... muy bien
ResponderEliminarque buena pagina de la iglesia pero solo queda una cosa ser santos te le mides
ResponderEliminarSon aspectos que debemos de tener en cuenta para nuestra evangelización!! muy buen aporte
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